Podréis descubrir la riqueza cultural de la Cerdaña desde su prehistoria hasta hoy. El año 1659, cuando se firmaba el Tratado de los Pirineos, se dividió el valle de la Cerdaña en dos partes, pasando a depender la Alta Cerdaña de la administración francesa y la Baja Cerdaña de la española. Con esta situación privilegiada entre Francia y España y aprovechando en todo momento este punto de encuentro entre culturas, Cal Marrufès y Cal Sanaire disfrutan de la proximidad de todo tipo de servicios y actividades de ocio.

Además a pocos minutos de las masías se puede disfrutar de actividades deportivas como: las muchas estaciones de esquí nórdico y alpino, campos de golf, pistas de hielo, piscinas climatizadas o al aire libre, pistas de tenis, centro polideportivos, globos aerostáticos y otros deportes aéreos, montañismo, senderismo (el GR11 pasa delante de nuestra casa), motos, caballos, quads, todo terrenos, bicicletas de montaña, y finalmente, por qué no, relajarse en baños termales.